¿Bailar es un buen ejercicio?
¿Bailar salsa es un buen ejercicio?
Cuánto se mueve de verdad en una clase y en un social, qué trabaja el baile, qué no trabaja, y por qué no sustituye a un plan para adelgazar.
Sí, pero no del tipo que esperas
El baile social es ejercicio intermitente, no continuo. En una clase de una hora se repite el mismo paso muchas veces, se escucha una explicación, se cambia de pareja y se vuelve a empezar: el cuerpo trabaja a ratos. En un social se baila un tema y se descansa uno o dos, y aun así se pasan tres o cuatro horas de pie.
Eso lo acerca más a caminar mucho rato, con subidas, que a una clase de bicicleta estática. Quien busca quedarse sin aire en veinte minutos no lo va a encontrar aquí. Quien busca moverse dos horas sin darse cuenta, sí.
Nadie te puede dar una cifra de calorías
Depende de cuántos temas bailes, de si bailas con intención o a media intensidad, del estilo y de tu propio peso. La diferencia entre alguien que baila ocho temas en una noche y alguien que baila treinta es enorme, y las dos personas estuvieron en la misma sala las mismas horas.
Lo que sí se puede decir sin inventar nada: una noche de social movida se parece a una caminata larga, y una clase suelta a la semana no cambia nada por sí sola.
Qué trabaja de verdad
Las piernas y las pantorrillas, porque el peso cambia de pie en cada tiempo y eso se sostiene durante horas. El equilibrio y los tobillos, sobre todo en los giros. La postura, que es la mitad de lo que corrige un profesor el primer mes.
Y la coordinación entre lo que oyes y lo que hacen los pies, que es lo que más mejora y lo que menos se ve en un espejo. No es una mejora estética, pero es la que la gente nota al tercer mes subiendo escaleras o esquivando a alguien en la calle.
Y qué no
No hay fuerza de tren superior: los brazos sostienen el marco de la pareja, no levantan nada. No construye músculo. No es un trabajo de flexibilidad, aunque algunas figuras lo parezcan. Y no es ejercicio de impacto: eso cuida las rodillas, y a cambio no entrena lo que entrena correr.
Dicho corto: bailar no sustituye a levantar pesas dos veces por semana. Se lleva bien con eso, no lo reemplaza.
Lo que no se consigue: adelgazar yendo un día por semana
Hay que decirlo porque es la promesa que se repite en todas partes. Una clase semanal es una hora de actividad moderada cada siete días: eso no cambia el cuerpo de nadie por sí solo, y menos si la noche acaba en una cerveza y algo de comer a las dos de la mañana.
Lo que mueve la báscula es ir tres o cuatro días entre clase y social, mantenerlo medio año y no comer más por haberlo hecho. Si eso pasa, pasa por la constancia, y el baile sólo es el motivo para tenerla.
Por qué la gente sigue yendo cuando deja el gimnasio
Aquí está la ventaja real, y no es fisiológica. Al gimnasio se va por disciplina. A bailar se va porque hay gente esperando, porque el martes es el martes y porque te quedas con ganas del tema siguiente.
La constancia es el factor de un plan de ejercicio que de verdad decide, y el baile la consigue sin pedirla. Mucha gente que lleva años bailando no se considera deportista y hace más actividad a la semana que cuando pagaba una cuota mensual sin usarla.
Si vienes buscando ejercicio, empieza por aquí
Dos días de clase a la semana y quedarse al baile libre de después. Con eso ya son tres o cuatro horas de movimiento repartidas en días distintos, que es bastante más de lo que acaba usando la mayoría de quienes pagan un gimnasio.
Y conviene saber qué pasa dentro de una clase antes de entrar, porque el primer día se repite mucho y se avanza poco a propósito: cómo es una clase de baile.
