¿Por dónde empiezo si nunca bailé?
Cómo empezar a bailar salsa
Qué necesitas para tu primera clase de salsa, cuánto tarda en salirte, y por qué no hace falta pareja ni oído musical.
No hace falta pareja
Es la duda que más frena a la gente y la que menos sentido tiene. En una clase de salsa se rota: cada pocos minutos cambias de pareja y bailas con todo el mundo. De hecho ir solo es mejor para aprender, porque te obliga a entenderte con gente que marca distinto.
Las academias cuentan con que la mayoría llega sola. Nadie te va a mirar raro por entrar sin nadie.
Tampoco hace falta oído
La salsa se cuenta en ocho tiempos y se pisa en seis: uno, dos, tres — pausa — cinco, seis, siete — pausa. Eso es todo lo que hay que oír al principio, y es lo primero que enseña cualquier clase.
Encontrar el uno de la música cuesta unas semanas a casi todo el mundo. No es señal de nada: es la parte que se entrena.
Cuánto tarda en salirte
Con una clase por semana, en un mes o mes y medio puedes bailar una canción entera sin pensar demasiado. No bien, pero sí sin perderte, que es lo que hace falta para empezar a disfrutarlo.
Lo que de verdad acelera es ir a bailar fuera de clase. Una noche en un social enseña más que tres clases, porque te obliga a resolver.
Qué llevar a la primera clase
Ropa cómoda y zapatos que giren. Eso es literalmente todo. Las zapatillas de deporte son el enemigo: agarran al suelo y girar con ellas fuerza la rodilla. Cualquier zapato de suela lisa sirve para empezar; los de baile ya se compran más adelante, si sigues.
Lleva agua y, si sudas mucho, una camiseta de repuesto. Se agradece.
Clase de grupo o particular
De grupo, casi seguro. Una clase particular enseña más rápido la técnica, pero la salsa se baila con gente distinta y eso sólo se entrena cambiando de pareja, que es justo lo que una clase de grupo hace cada cinco minutos.
Las particulares tienen sentido más adelante, cuando ya sabes qué quieres arreglar. Al principio no sabes ni qué preguntar.
Cuánto cuesta
Depende mucho de la ciudad, pero el formato habitual es un bono mensual de una clase por semana, y en casi todas partes sale por debajo de un gimnasio. Muchas academias dan la primera clase gratis o dejan pagar suelta, que es lo que conviene hacer antes de comprometerse con un mes.
Y hay una vía todavía más barata: la clase de una hora que muchos sociales dan antes de abrir la pista, incluida en la entrada. No sustituye a un curso, pero para saber si esto te gusta es de sobra.
